SoyRubén (dueño de una nutrida videoteca musical por demás interesante) se suma a las huestes de ¡Te dije que no me lo dijeras! y nos alcanza hoy una joyita del cine en blanco y negro.
La Jetée.
La humanidad condenada a vivir en galerías subterráneas se extingue. El mundo de la superficie es inhabitable, solo ruinas luego del desenlace apocalíptico de la Tercera Guerra Mundial. Ese inframundo sin embargo tiene sus dueños y prisioneros. En busca de una salida, científicos experimentan sobre la psiquis buscando puertas que permitan desplazamientos en el tiempo, viajes al pasado y corredores al futuro. El cerebro de los cautivos es la materia prima de esos ensayos y los resultados son poco alentadores (locura, muerte, autismo) hasta que dan con él, el hombre que en modo recurrente sueña con imágenes de su pasado. Para ser más precisos digamos que retorna a un momento de su vida. Un muelle, una mujer y un chico llorando integran ese instante evocado una y otra vez.
Este argumento narrado por Terry Gilliam en “12 Monos” (1995) fue llevado a la pantalla como “fotonovela” por el francés Chris Marker en 1962. Se trata de “La Jetée” (El Muelle).
Con una economía de recursos sorprendente y una fotografía en blanco negro que aprovecha al máximo los recursos del expresionismo y el film noir, Chris Marker construye una de las distopías más originales de la historia del cine en solo 28 minutos.
La humanidad condenada a vivir en galerías subterráneas se extingue. El mundo de la superficie es inhabitable, solo ruinas luego del desenlace apocalíptico de la Tercera Guerra Mundial. Ese inframundo sin embargo tiene sus dueños y prisioneros. En busca de una salida, científicos experimentan sobre la psiquis buscando puertas que permitan desplazamientos en el tiempo, viajes al pasado y corredores al futuro. El cerebro de los cautivos es la materia prima de esos ensayos y los resultados son poco alentadores (locura, muerte, autismo) hasta que dan con él, el hombre que en modo recurrente sueña con imágenes de su pasado. Para ser más precisos digamos que retorna a un momento de su vida. Un muelle, una mujer y un chico llorando integran ese instante evocado una y otra vez.
Este argumento narrado por Terry Gilliam en “12 Monos” (1995) fue llevado a la pantalla como “fotonovela” por el francés Chris Marker en 1962. Se trata de “La Jetée” (El Muelle).
Con una economía de recursos sorprendente y una fotografía en blanco negro que aprovecha al máximo los recursos del expresionismo y el film noir, Chris Marker construye una de las distopías más originales de la historia del cine en solo 28 minutos.
Ficha técnica
Dirección: Chris Marker
Producción: Anatole Dauman
Guión: Chris Marker
Música: Trevor Duncan
Reparto:
Hélène Chatelain
Davos Hanich
Jacques Ledoux


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