En las trémulas tierras que exhalan el verano,
el día es invisible de puro blanco. El día
es una estría cruel en una celosía,
un fulgor en las costas y una fiebre en el llano.
Pero la antigua noche es honda como un jarro
de agua cóncava. El agua se abre a infinitas huellas,
y en ociosas canoas, de cara a las estrellas,
el hombre mide el vago tiempo con el cigarro.
El humo desdibuja gris las constelaciones
remotas. Lo inmediato pierde prehistoria y nombre.
El mundo es unas cuantas tiernas imprecisiones.



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3 comentarios:
* Me gusta mucho. No todo me gusta.
* Gracias por el audio, no lo había escuchado.
* Me sorprenden las pausas que hace, tal cual vos lo transcribís. Como corta algo que yo hubiera leído de corrido, y como junta dos cosas que separa un punto. El caso más llamativo es donde dice ” ...un jarro / de agua cóncava. El agua...” Que importante, entonces, resulta escucharlo. Si lo leyera otro, diría que lo está haciendo mal, jajja.
Es cierto, tuve la misma sensación cuando lo escuché, creo que también lo que nos sucede es que tenemos el oído desacostumbrado a la musicalidad de la poesía.
No creo que tengamos el oído desacostumbrado a la musicalidad de la poesía. :)
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