Nacido en Australia y con sede en Londres, el escultor Ron Mueck atrae la atención internacional cuando expone en 1997 Dead Dad (Padre muerto), obra en la que exhibe, como parte de la muestra "Sensation", varios desnudos de su padre fallecido hechos a escala media en silicona y otros materiales como arcilla y yeso.


Sin entrenamiento artístico "formal" (creaba utilería y "animatronics" para publicidades), Mueck reproduce con fidelidad los detalles del cuerpo humano pero trabaja con escalas muy diferentes a las reales provocando un fuerte impacto visual, emocional y psicológico en quienes observan sus obras.


Cuando le preguntan cuál es su relación con las esculturas y si las ve como seres vivos o maniquíes, responde: "No pienso en ellas como maniquíes. Por un lado, trato de crear una presencia creíble; y, por otra parte, tienen que funcionar como objetos. No son seres vivos, aunque es agradable pararse frente a ellas y no estar seguro de si lo son o no. Pero últimamente son objetos de fibra de vidrio que podés levantar y llevar. Si funcionan como objetos divertidos, soy feliz. Al mismo tiempo, no estaría satisfecho si no tuviesen alguna especie de presencia que te hiciera pensar que son algo más que solo objetos".


Por sobre de todas las cosas, Mueck es un maestro en la orquestación de las tensiones que atraen tanto como repelen. Sus figuras invitan a una inspección cercana de manchas, venas, cabello y expresiones, conduciendo al espectador a un viaje psico-topográfico.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

muy buena esa foto del proceso de trabajo me interesa mucho su tecnica, pero no se en donde `pueda conseguir mas datos en cuanto a ella, saludos

En una tierra de colores claros dijo...

Hola Anónimo, bienvenido.

En YouTube podés ver algunos videos interesantes que muestran todo el proceso creativo.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

El arte avanza adentrándose en la realidad y haciendo de ella una parte viva. El artista alcanza unos niveles de pefección técnica extraordinarios.

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